¿Cómo funciona la contratación laboral de las nuevas ‘apps’?


El mundo empresarial ha tenido cambios significativos, no solo por la llegada de la tecnología, sino por los nuevos modelos de contratación laboral que están incursionando las nuevas apps. 

Las plataformas, aplicaciones, startup y pymes, son aquellas empresas que ya estamos adaptando en nuestro día a día: la aplicación de transporte, aplicación de domicilios, aplicación de banco móvil, entre otras. 

En Colombia, las personas que prestan sus servicios a estas empresas y que reciben ingresos, son conocidos como colaboradores, más no como trabajadores. Esto porque no hay una vinculación y relación laboral directa con la empresa, la principal razón: se fijan condiciones y una libertad de tiempo libre, sin una horario establecido y sin subordinación (según estas plataformas). 



En efecto, estas relaciones laborales tienen una normatividad dispersa y sujeta a interpretación, el más común es con un contrato de colaboración donde se fijan unos términos y condiciones: el colaborador elige su horario de trabajo, presta un servicio para la empresa y no cuenta con supervisión de sus actividades (subordinación).  Lo negativo de esta “relación laboral” es que no hay un apoyo financiero para hacer aportes a seguridad social. Esta inconformidad se dio a conocer cuando personas vinculadas a Rappi en Argentina hicieron lo que sería la primer huelga en contra de estas plataformas.

Esto funciona como un contrato unilateral, con pocas garantías. En términos de responsabilidad estas aplicaciones quedan absueltas en caso de algún riesgo que le ocurra al colaborador mientras esté desarrollando sus actividades laborales. Si lo roban o si está involucrado en un accidente, quien se encargará de estos gastos es el mismo colaborador.

No todas estas apps tienen la misma jurisdicción, ni son objeto de regulación y supervisión por una misma autoridad, lo que hace más complejo el marco de formalidad. El 44% de los trabajadores de Colombia gana menos de un salario mínimo mensual asegura la ministra de trabajo, Alicia Arango. 

Entonces, podríamos decir que si bien el mundo está avanzando y estas startups tienen un crecimiento exponencial, se está perdiendo lo más importante: velar por la seguridad de estos colaboradores. Si bien estas empresas, no pueden por temas presupuestales tener más del 70% de sus colaboradores con un contrato laboral.

A muchos, esta modalidad de trabajo no les permite cotizar a salud, pensión, ni contar con ARL, ya que el salario devengado está por debajo del mínimo legal. Para que estas personas no estén en el limbo, podríamos recomendar lo que sería un contrato de colaboración, pero fijando unos términos donde se le esté dando garantías al prestador del servicio, en una relación donde tu ganas y él también. Puedes mejorar las tarifas para que el empleado pueda generar al mes un sueldo superior al mínimo, donde el colaborador tenga la capacidad monetaria para cotizar y asegurar su bienestar.

Existen alternativas que ofrecen mejores oportunidades laborales: más justas y equitativas. Ninguno debe perder, al contrario, serán recursos que mejorarán las condiciones de estos colaboradores y así su rendimiento y productividad. 

Ahora bien, legalmente puedes contribuir al contratista con un porcentaje de seguridad social, con vinculación a ARL y con mejores condiciones laborales: suministrarle herramientas de trabajo, alimentos y solicitar a estos colaboradores los comprobantes de pago de los aportes.

Por otra parte, está el rol del Estado, ya que no existe una política clara para estos trabajadores. El Estado deberá buscar los recursos para flexibilizar su legislación laboral y de esta forma permitir que aquellos que trabajan como colaboradores de estas aplicaciones puedan cotizar a salud bajo esos parámetros.

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