3 señales de que tus finanzas y contabilidad están desorganizadas

Aunque todos los departamentos y áreas de tu empresa son importantes para el éxito del negocio, las finanzas y contabilidad merecen una atención especial. Después de todo, sin una correcta gestión financiera no podrás cumplir con tus compromisos ni mantener las operaciones cotidianas.

En el peor de los casos, la desorganización puede hacer que faltes a tus obligaciones tributarias, y puedes estar seguro de algo: las sanciones, sean penales o administrativas, no le harán ningún bien a tu negocio.

¿Entiendes por qué es importante la contabilidad en una empresa? Al llevar una buena gestión en el área puedes evitar problemas con el Sistema de Administración Tributaria (SAT) y tomar decisiones con base en información certera.

Síntomas de una mala gestión contable

Para mantener una buena salud financiera, es indispensable realizar una buena gestión contable, pero ¿cómo saber si no es así? Presta atención a síntomas como:

1. Desorganización en los documentos

La gestión contable ha avanzado mucho con la digitalización, pero todavía hay empresas que conservan métodos poco prácticos.

Tener toda la información financiera de tu empresa en cientos de archivos de Excel y documentos de texto en tu computador pone en riesgo la contabilidad, además de que hace más difícil clasificarla por fecha y categoría.

En la misma línea, usar papel es una práctica poco aconsejable, ya que siempre hay probabilidades de cometer errores durante la transcripción. Esto puede jugarte en contra, por ejemplo, al presentar la declaración anual.

Presentar declaraciones con errores u omisiones de datos es una de las principales causas de errores en procesos fiscales, lo que deriva en requerimientos por parte del SAT. Para evitarlo, es recomendable que uses una plataforma basada en la nube donde puedas crear, cargar y gestionar facturas ilimitadamente.

El almacenamiento en línea te permitirá acceder a los datos que necesitas desde cualquier dispositivo con conexión a Internet, gestionando los documentos de manera ordenada y facilitando el acceso a información específica cuando se requiera.

Somos expertos en tu negocio

En Backstartup nos hemos especializado en empresas como la tuya y por eso queremos que puedas entender tu contabilidad de principio a fin.

2. Recopilación tardía de la información

No comenzar a tiempo la recopilación de datos para presentar la declaración anual puede conducir a multas y tiempo perdido. Por eso, si en tu empresa suele haber una carrera contra el tiempo cuando llega marzo, es evidente que hay una mala gestión contable que tarde o temprano podría escalar.

¿Cómo protegerte? Incorporando herramientas como un calendario de proyecciones de impuestos y asegurándote de tener en orden los gastos de tu empresa, en especial aquellos que son deducibles, para que no pierdas la oportunidad de recibir un saldo a favor.

3. Falta de liquidez

Una de las señales inequívocas de una mala gestión contable es la falta de liquidez, lo que podría derivar en dificultades para pagar la nómina, adquirir materias primas o realizar inversiones orientadas al crecimiento del negocio.

Esto ocurre, principalmente, porque no se mantiene un orden de las deudas por cobrar, cuentas impagas, ingresos o egresos de dinero, lo que se traduce en un flujo de caja deficiente y, con ello, en la imposibilidad de cumplir con determinadas obligaciones por falta de recursos.

¿Qué hacer si las finanzas y contabilidad de tu empresa están siendo deficientes?

Teniendo claro por qué es importante la contabilidad en una empresa, ¿de qué manera optimizar la gestión en el área? La respuesta está en Backstartup, un servicio de contabilidad 100% digital que reemplaza al contador en las pymes, y te permite mantener un mejor control financiero de tu negocio.

Con Backstartup no solo accedes a una plataforma tecnológica de vanguardia, sino que también contarás con un equipo de expertos para asesorarte en la toma de decisiones, algo de gran valor para, por ejemplo, saber cómo disminuir la carga impositiva o entender cuáles son tus obligaciones tributarias como empresa, evitando problemas con el SAT.